Ante semejante registro, la mejor alternativa para encontrar un poco de alivio fue zambullirse en el mar del golfo San Matías, que poco a poco adquiere la calidez que lo distingue. Y eso hicieron muchos de los miles de visitantes que se encuentran en este balneario, donde la mira está puesta en los festejos de Año Nuevo.
A lo lejos, la imagen mostraba una multitud que hormigueaba entre la arena seca y el agua. Al mediodía se dio la pleamar, por lo que el amontonamiento contra el acantilado destacaba más la muchedumbre.
Pero poco después de las 14, el mar comenzó a descender y así quedó por el resto del día una inmensa playa con espacio para tomar sol, compartir unos mates o jugar algún partido de fútbol o tejo.
Otras atracciones
Como todos los veranos la playa grutense ofrece distintas propuestas para divertirse. Las tradicionales bananas o potros de agua son una de las opciones más buscadas. Se encuentran en la Tercera Bajada.
Son embarcaciones en forma de tubo infladas en las que se suben entre 8 y 10 personas, que son arrastradas por una lancha a unos 50 metros de la costa. Los pasajeros suben equipados con chalecos salvavidas y cascos, ya que la nave guía suele hacer movimientos inesperados para provocar que caigan.
Es emocionante y seduce a grandes y chicos. Este verano cuesta 150 pesos el viaje para dos personas.
En la Séptima estarán nuevamente los botes chocadores en una pileta acondicionada especialmente. Allí habrá también camas elásticas y otros juegos, pero no están en funcionamiento todavía.
A pocos metros de distancia está el tradicional tobogán de agua. Es un conducto de plástico de unos diez metros con un declive importante donde la persona se desliza hasta caer en una pileta. Comenzará a funcionar en los próximos días.
Este verano la novedad serán las esferas acuáticas en las cuales ingresa una persona que, impulsándose por sí misma, puede deslizarse sobre el agua. En este caso será en una pileta que se instalará en la Sexta Bajada.
Minivacaciones
Weretilneck, un veraneante más
El gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, se encuentra en el balneario Las Grutas disfrutando de unos días de descanso.
Mimetizado como un veraneante más, con malla, ojotas y una gorra, se pudo ver ayer al mandatario provincial junto a familiares y amigos en un sector entre la Segunda y Tercera Bajada.
Pocos advirtieron de quién se trataba, ni siquiera sus vecinos ocasionales más cercanos.
Con ánimo relajado y visibles consecuencias del intenso sol en la piel, le indicó a este medio que llegó el jueves 24 para pasar Navidad y que hoy regresa a Viedma para retomar sus tareas desde mañana.
CIFRA
150 pesos cuesta el tradicional paseo en banana.
La playa tiene cada vez más opciones en Las Grutas. Este año habrá una esfera acuática, además de los botes chocadores y los toboganes. El clásico siempre vigente es el paseo en banana.