Otra señal clara de recuperación de actividades fueron los torneos comerciales de fútbol. Todos los sábados provocan un ida y vuelta constante hacia la zona de chacras y como el clima lo permitió, ayer hubo partidos.
La incógnita que se mantiene está vinculada a las escuelas. En principio, el Ministerio de Educación resolverá su posición recién mañana a primera hora. Sin embargo, se presume que no habrá inconvenientes para volver a las aulas si no hay nuevas erupciones del macizo de Chile, ubicado a 100 kilómetros de Bariloche.
Los gremios que agrupan a porteros y docentes reclamaron que se contemplen las tareas de limpieza necesarias, por lo que el turno mañana es el que más riesgo corre.
Cordillera
Bariloche, Dina Huapi y las ciudades cercanas fueron las más complicadas por la erupción del Calbuco, porque los desechos que emanó el gigante tras su explosión del miércoles llegaron pocas horas después y comenzaron a acumularse. Sin embargo, ayer casi no había consecuencias palpables y hoy reabriría el aeropuerto.
El COES formado por la Provincia y el Municipio de Bariloche sigue activo y recomendó: “Tener en cuenta que cuando una persona ingresa al hogar debe cambiarse su ropa y calzado, además lavar con agua y jabón las partes del cuerpo que estuvieron expuestas a la ceniza”. La preocupación, ahora, es evitar problemas en las vías respiratorias
La otra inquietud es la limpieza: el barrido de calles que se había suspendido -para no provocar que la ceniza se eleve y quede suspendida- comenzó a realizarse en forma intensiva para sacar de la vía pública los restos de pequeñas rocas y polvo volcánico.
Un impacto menor que el del Puyehue El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile mantiene el alerta rojo en torno al estado del volcán Calbuco, por lo que no se descartan nuevas erupciones. Ayer fue el día más tranquilo desde el primer estallido, pero hay un dato que se deberá seguir de cerca de este lado de la cordillera. “El impacto de las erupciones de cenizas podría acentuarse en los próximos días”, si no cesa la actividad.
Según los especialistas chilenos, hasta ahora, la situación tiene menor gravedad que la de 2011 con el Puyehue-Cordón Caulle. Aquella vez, el volcán expulsó 800 millones de metros cúbicos de ceniza, y el Calbuco arrojó 210 millones. Cada metro cúbico equivale a una tonelada.