Si bien ya había sido bicampeón del Turismo Nacional, la categoría espectáculo, una y otra vez Manu urcera confió que su gran sueño era coronarse en el Turismo Carretera. Y este domingo se le cumplió el viejo anhelo al piloto rionegrino, pese al susto del final, donde el Torino mágico empezó a mermar.
Pues bien, desde que vio la bandera a cuadros hasta que llegó a la zona de la celebración no paró de llorar dentro del auto y a reflejar su emoción. "No puedo ni hablar, esto es increíble. El campeonato más importante de la Argentina y del mundo para mí", explotó de felicidad por radio.
Manu reconoció el trabajo de su equipo, agradeció a su padre Claudio, recordó a su abuela, se abrazó con su mamá, con su novia Nicole Neumann y se fue a refrigerar porque "no puedo más".
Por su parte, su padre, quien apoyó siempre su carrera, estaba eufórico "Genio hijo", exclamó. Nicole por su parte no quiso quitarle protagonismo "A Manu hay que felicitar, él se lo merece".
¡Dale campeón, dale campeón..!.