La furia del cuerpo técnico del Deportivo Roca por el desarrollo del resultado tuvo como chivo expiatorio al árbitro Bruno Bocca, blanco de quejas y ataques de furia, como el que quedó plasmado en el banco de suplentes de los visitantes.
Mauro Laspada y compañía mostraron su descontento con las decisiones arbitrales y se desahogaron a los golpes, con lo primero que encontraron a mano.
El Depo se fue derrotado y dejó daños en La Visera.