Tras la sesión que no fue por falta de quórum, la presidenta del Concejo Deliberante, María Elisa Lazzaretti, reconoció que no sabe si cuenta con la mayoría de los votos para aprobar el aumento del 27 por ciento en el boleto urbano de pasajeros, que concensuó el Ejecutivo municipal con la empresa Pehuenche.
Aclaró que no lo sabe porque los ediles que no acompañarían la iniciativa pueden abstenerse, que no es lo mismo que votar en contra. Esa diferencia modificaría sustancialmente el resultado de una sesión. Los únicos votos a favor que aseguró son los de los concejales del oficialismo Marcela Linhardo y Diego Rudy, y ella, claramente. María Eugenia Villarroel, de la oposición, ya había adelantado que no estaba de acuerdo con un aumento en el contexto económico actual.
Los otros concejales que no acompañarían son Miguel Aninao y María Alejandra Villagra, aunque no está claro aún si emitirán un voto en contra o directamente se abstendrán de participar de la votación.
Ante la explícita división del oficialismo sobre un tema caliente como es la suba en el boleto de colectivo, el intendente Aníbal Tortoriello aseguró que la falta de acuerdo no revela una fractura, sino más bien la libertad que tiene cada concejal para aplicar su criterio en la toma de decisiones. “Esto es parte de la democracia”, acotó por su parte la presidenta del cuerpo legislativo.
Desde el Ejecutivo municipal consideran que el aumento pretendido se ajusta a la realidad y es más que razonable, ya que en la comparativa con otras ciudades está incluso por debajo de la tarifa plana que se maneja en Neuquén.
Sin embargo, no todos quieren quedar pegados con una decisión que impacta directamente con el bolsillo de los vecinos que usan el transporte urbano, que además no son los más acaudalados de la ciudad. También ponen bajo la lupa la calidad del servicio.
Incertidumbre
Temen que la ciudad se quede sin micros
El intendente Aníbal Tortoriello advirtió que si el aumento que se baraja no se aprueba ni se resuelve este dilema a más tardar la semana próxima, está claro que la empresa no trabajará a pérdida. “Cada concejal será responsable de la decisión que tome”, añadió.
Por su parte, la presidenta del Deliberante, Marisa Lazzaretti, dijo estar preocupada por lo que pueda pasar, ya que ayer corría el rumor de un posible paro de transporte. Dijo que iba a tratar de reunirse con la gerencia para despejar sus dudas; y sobre la falta de acuerdo entre los concejales, refirió: “Seguiremos discutiendo”.
¿Hubo presiones para que no dieran quórum?
La concejal María Eugenia Villarroel, única opositora (pertenece al Frente para la Victoria), cree que su par María Alejandra Villagra fue intimidada para que el martes no se presente a la sesión. “Prejuzgo y me hago cargo. Ella iba a estar en contra, estaba en el Concejo, y si subía teníamos la no aprobación del boleto”, especuló la edil.
En ese sentido, confesó que la enoja mucho que la sesión se haya tenido que suspender por falta de quórum porque es “una irresponsabilidad total frente a los vecinos que se habían presentado” en contra del aumento. Además, Villarroel sostuvo que los concejales están “para escuchar al pueblo, no al empresario. Estaban en el recinto y no dieron la cara”.
“Lo que sucedió fue una falta de respeto al pueblo cipoleño. No puede ser que faltando minutos para sesionar, los concejales Rudy y Villagra hayan decidido no dar quórum y retirarse del edificio. El posicionamiento del oficialismo es claro: aumentar la tarifa en detrimento de la opinión de los usuarios”.
Sus dichos llegaron a oídos del intendente Aníbal Tortoriello ayer, cuando presentaba 17 vehículos nuevos, y no tardó en contestarle: “Apriete es una palabra dura, que lo denuncie. Es muy feo acusar a alguien sin pruebas, y si no las tiene, que no hable entonces”.