Luego sí, las condiciones fueron las ideales para iniciar las tareas de remoción de la tierra, nivelación y relleno de la calles e iniciar así el ansiado, y tantas veces postergado, asfalto en el barrio.
La licitación quedó a cargo de la constructora Quidel, una de las más beneficiadas en obras públicas de la ciudad en los últimos años. En este caso, los trabajos demandarán una inversión de $14.248.956,81. En esta etapa las calles contempladas son Capdevilla, Salta, Blas Parera, Vicente López y Planes, Artigas, Perito Moreno, Wilde, Pueyrredón, Sor Juana Inés de la Cruz, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Rubén Darío, Leopoldo Lugones, Simón Bolívar y Solano López. Además, se repavimentará la calle Rivadavia, una vez se concluya la obra en marcha del desagüe pluvial en la arteria.
El plazo de ejecución previsto para este proyecto es de 6 meses, por lo que se espera que se finalice en la próxima temporada de verano.
Teniendo en cuenta la gran inversión que demanda esta iniciativa, el intendente Abel Baratti acordó con quien será su sucesor, Aníbal Tortoriello, la concreción de las tareas. Luego de perder estrepitosamente las elecciones municipales, el jefe comunal había puesto en duda la realización de algunas de las obras anunciadas. Pero, en el marco de la transición con el futuro titular del Ejecutivo, acordaron continuar con las tareas programadas
¿Y el San Pablo?
Uno de los proyectos que se pensaba suspender era el del asfalto en el barrio San Pablo, para el cual se había anunciado que se invertirían los $11 millones aportados por Provincia por el bono petrolero.
Este emprendimiento, sin embargo, continúa en pie, así como también el resto de lo proyectado para este año en diferentes arterias de la ciudad. En este punto, desde la comuna recordaron que siguen adelante las remodelaciones en calles troncales como son los casos de Mengelle, La Esmeralda y Mariano Moreno.
También profundizarán el plan de construcción de veredas económicas en los barrios Anai Mapu y 432 Viviendas.