Las graves lesiones no se detienen en Cipolletti, nómina a la que ahora se sumó Marcos Lamolla, capitán y defensor central del equipo que el domingo superó a Belgrano de Santa Rosa y se ubicó en el segundo lugar transitorio de la zona 1 en el Federal A.
El defensor bonaerense ya había sufrido una distensión del ligamento lateral interno de la misma articulación en el partido que el Albinegro disputó en La Visera el 12 de abril por la cuarta fecha.
Ocho semanas después, el pelilargo número 6 se resintió de la misma, pero más grave aún, ya que ahora deberá pasar por el quirófano y esperar por una rehabilitación de meses, se especula hasta diciembre.
De alguna manera, Lamolla le ha dicho adiós a la presente campaña, aunque ya ha dado muestras de vencer los tiempos de manual, por lo que habrá que esperar.
A Ricardo Pancaldo se le genera un vacío realmente importante para la estructura. El capitán era pieza fundamental y tampoco hay reemplazantes naturales para el puesto.
Ahora, con la llegada de Mariano Mauri desde Unión de Santa Fe, el jugador llegado en mayo tendrá chances de pasar a conformar la zaga central. Otra variante a mano es la Damián Jara, apelando a Tomás Prieto para marcar el andarivel derecho, ya que Mauricio Ferrari sigue retrasado en sus tiempos de recuperación definitiva.
Aunque más allá de los nombres, Lamolla era uno de los puntos altos del equipo, un referente dentro del vestuario y para el hincha que sin dudas lo tiene en la cúspide del aplausómetro.
Culpa del sintético
La dolencia del capitán vuelve a poner sobre la palestra el tema de la superficie sintética del campo de juego de La Visera.
El fin de semana lució más pesada que lo habitual ya que habitualmente hay que peinar el paño, cosa que se cumplió en los días previos.
De esta manera, lo que se logro es parar la alfombra sintética y repartir mejor el caucho correspondiente.
El camino a la lesión de Lamolla se inició en un cruce sobre el costado, contra el lateral, que le generó el primer dolor. En su afán de continuar no hizo más que agudizar los síntomas hasta no poder más y pedir el cambio.
Guillermo Olguín, traumatólogo del plantel Albinegro, quiso ser cauto hasta los resultados de la resonancia magnética que se hizo ayer por la tarde. Sin embargo, dejó entrever que se trataba de algo grave por las maniobras que le había practicado en el vestuario.
Lo que sigue es esperar un tiempo prudencial para que la inflamación disminuya, programar la fecha de quirófano e iniciar una paciente rehabilitación de la mano de kionesiólogos.
Mientras tanto, el equipo buscar seguir avanzando en la competencia, deseando que no le vuelva a suceder ningún imprevisto tan importante por el resto del campeonato que ha ingresó en momento decisivos.