A la mala suerte ni lugar en el Club Cipolletti que 13 días después del viento que azotó a la región y destruyó la globa del natatorio logrará poner de pie a la principal actividad que tiene en la sede de calle Mengelle.
Con el alquiler de una estructura que saldrá al rescate de la original, las clases y entrenamientos de todos los grupos recobrarán regularidad.
A partir del lunes, en los horarios habituales, la intención es que la pileta recupere su rutina después de lo que fue una semana de mudanza a Neuquén con los corredores federados que sumaron la victoria por equipos en la 3ª fecha del Provincial en San Antonio, el último fin de semana.
Durante septiembre, octubre y noviembre, los socios que lo deseen podrán colaborar con la cruzada económica para juntar fondos y reparar todo lo dañado, pagando el 50 por ciento más del costo mensual habitual en todas sus categorías.