Luego de que se conocieran las penas para todos los integrantes de la megabanda cipoleña, los abogados del líder de la asociación ilícita, José “Chiqui” Forno, y de otros dos imputados decidieron renunciar a la defensa.
La decisión fue presentada ayer por los abogados Oscar Pineda y Pablo Iribarren, quienes representaron a Forno, a Aníbal Meneses y a José Alonso durante el juicio a la megabanda.
El líder de la megabanda recibió 30 años de prisión efectiva y una unificación de condena que llevó la pena a 33 años de cárcel. Meneses, en tanto, fue condenado a 25 años y Alonso a 14 años y 6 meses, también con una unificación de condenas.
Más allá de estas duras condenas dictadas por el tribunal integrado por Alejandra Berenguer, Laura González Vitale y Marcelo Gómez, los delincuentes permanecen en libertad. Es que el fallo aún no quedó firme porque restan instancias de apelación.
Prisión preventiva para el prófugo de la megabanda