El equipo, que ya entró en escena durante la semana pasada, permite la identificación y ubicación de fallas en cables que se encuentran bajo tierra, ya sean de media o baja tensión.
Esta tecnología es de última generación y está conformada por un generador de impulsos, un reflectómetro, un geófono y un identificador de traza. Todo se encuentra montado sobre una camioneta que sólo se dedica a esa tarea, y que recorrerá cada una de las localidades donde la empresa eléctrica presta el servicio de distribución de energía.
Para Edersa la inversión, de decenas de miles de pesos, es sustancial porque los trabajos en cuestión dejarán de estar tercerizados. De esta forma, ya no habrá dependencia en tiempo y disponibilidad de las empresas proveedoras. "Eso, lógicamente, mejorará la performance ante las fallas porque dejaremos de depender de terceros", remarcó Iriarte.