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Para algunos es mucho, para otros poco. Pero la realidad es que el rechazo al aumento de la tarifa de taxis propuesto por el Municipio es generalizado en la ciudad.
Los más quejosos por estas horas parecen ser los propietarios de taxis, quienes pretenden que la bajada de bandera diurna pase de $8,50 a 12 pesos y no a $9,55 como plantea el Ejecutivo.
Liliana Villegas, titular de la Asociación de Propietarios de Taxis de Cipolletti y también de la Federación Patagónica, aseguró que “la tarifa está desactualizada. Somos siempre la ciudad que menos cobra en la región. En Neuquén, por ejemplo, la bajada de bandera diurna es de $11,45, casi 3 pesos más que acá, y en diciembre va a pasar a $13,25”.
La comuna y los dueños de los vehículos acordaron que los precios se actualizarían dos veces al año, de acuerdo a un promedio del valor de la nafta súper, el diesel y el GNC.
Sin embargo, el 12,37% de aumento propuesto por la Secretaría de Fiscalización y Organización Interna parece ser poco para la APTC. En ese sentido, Villegas señaló que “una suba de $1 es una burla, no alcanza a cubrir siquiera lo mínimo indispensable para que podamos mantener el servicio”.
De todas maneras, la dirigente del sector llevó tranquilidad a sus representados y aseguró que “la tarifa no va a ser esta, porque es totalmente insuficiente”.
Si bien la metodología de actualización fue acordada por ambas partes el año pasado, hay aspectos grises que quedan librados a interpretaciones, por lo que es difícil que se pongan de acuerdo. La APTC no discute la veracidad de los números puestos en la mesa por la comuna, pero la situación económica del país les genera incertidumbre en cuanto al futuro inmediato de la actividad. “Puede ser que las cuentas les den ahora, pero esta tarifa va a entrar en vigencia el primero de noviembre y en diciembre suben de nuevo los combustibles y vamos a quedar desfasados otra vez”, explicó Villegas.
En busca del récord anual
Este año ya hubo un aumento del 34,65 por ciento, que entró en vigencia a partir de mayo. Desde el Municipio pretenden que el salto no repercuta tanto en el bolsillo de los cipoleños, por lo que no estarían dispuestos a permitir una suba mayor al 47% anual.
Los números planteados por los propietarios de taxis, en tanto, implicarían un incremento cercano al 75% en un año.
Los propios choferes miran con desconfianza este pedido. Si bien aseguran que es necesario actualizar la tarifa, creen que un aumento desproporcionado espantaría a posibles pasajeros. “Cuando suben los precios hay menos trabajo; es una constante”, aseguró Juan Carlos, un joven chofer cipoleño.