La última fecha de la primera fase del Argentino A trae toda la emoción con ella, más allá de lo extenso que aparenta ser esta definición que continuará a lo largo de una fase más para buscar el ascenso y de cuatro más para designar la permanencia, la promoción y los descensos.
Todos los partidos, menos el que tendrá como actores principales a Villa Mitre y Santamarina, irán a partir de las 16.30 en una decisión que se toma en base a evitar especulaciones en torno al único lugar que queda disponible para la clasificación.
El primer puesto de esta zona 1 está asegurado por Guillermo Brown de Puerto Madryn, que deberá visitar a Rivadavia de Lincoln con el arbitraje de Andrés Merlos de Tandil.
El resultado que ayudaría a Cipo de manera milagrosa es el empate, único que podría dar el paso al nonagonal al Capataz de la Patagonia.
El segundo lugar también tiene un dueño asegurado, que es Unión de Mar del Plata, que deberá visitar justamente al otro equipo que está en la pelea por el tercer lugar para la definición por el ascenso directo. Huracán de Tres Arroyos será el local de este partido que tendrá como juez a Facundo Figueroa de Bahía Blanca.
Los dos últimos de esta zona se enfrentarán el domingo a las 16.30 con el arbitraje de Santiago Ascenzi. Este duelo no irá en el mismo que los otros del mismo grupo pero puede ser muy determinante porque si son eliminados en la reválida los puntos con los que finalizan la participación se unen a los de esta primera fase pudiendo dejar en descenso o en promoción a cualquiera de los dos equipos.
Cipolletti deberá ganar, esperar por la derrota de Huracán de Tres Arroyos ante Unión de Mar del Plata y además un empate entre Rivadavia de Lincoln y Guillermo Brown de Puerto Madryn.
Es una serie de resultados difícil de cumplirse pero no imposible, por lo que este milagro puede darse mañana para el Albinegro.