Leandro Dómini decidió seguir jugando al fútbol en Cipolletti, pero ya no en el Albinegro donde supo recorrer el andarivel izquierdo, sino en Pillmatun, sumándose al proyecto de Luciano Méndez y su amigo personal Mariano Figueroa.
La Academia logró hacerse de los servicios del Mojarra después de mucho insistir. “Mariano (por Figueroa) me viene insistiendo hace más de un año y, por mi trabajo, a Independiente ya estaba yendo solamente a jugar los sábados por la Liga, así que me dejé convencer”, confió el zurdo entre sonrisas.
Es que Figueroa es su amigo personal, uno de los tantos que le dejó su paso por el Albinegro (Federal y B), incluso trabajan juntos en una escuelita de fútbol, Los Mágicos, en esta ciudad.
Con 35 años cumplidos en marzo, el mediocampista que supo arraigarse a Puerto Madryn con la camiseta del Deportivo, deseó volver a La Visera, pero no se terminó dando nunca. Así fue como recaló en Independiente para formar parte del último plantel que perdió la categoría.