Las fuertes pero absolutamente comprensibles quejas de miles de personas fueron el común denominador del caos vehicular que nuevamente se produjo ayer en esta zona del Alto Valle, cuando en forma imprevista se produjo la interrupción total de los puentes carreteros que unen Cipolletti con Neuquén y Cinco Saltos con Centenario, en una protesta de operadores del Mercado Concentrador de la ciudad de Neuquén, quienes dijeron ser afectados por un diferendo gremial interno entre obreros de ATE y Stihmpra.
La cuestión es que durante un poco más de diez horas (entre las 3 de la mañana y las 13.30) esas zonas se convirtieron en un desorden mayúsculo, con vehículos de todo tipo varados, gente que debió caminar hasta dos kilómetros para poder trasponer el sector y así poder continuar con sus actividades, como también los contratiempos para aquellos –especialmente turistas- que se vieron sorprendidos por una medida de semejante naturaleza.
La única vía de comunicación entre ambas provincias fue el Dique Ballester, pero solamente para los autos, ya que los de mayor porte no pueden transitar por ese lugar.
Los responsables de los cortes, que también quemaron neumáticos fueron los operadores del Mercado Concentrador de Neuquén, afectados en un problema que enfrenta a los gremios ATE y Stihmpra.
El «cuello de botella» que se formó en la rotonda de las rutas 22 y 151 fue tal que las colas de automóviles, camiones y colectivos se extendían en ambos sentidos. También sufrieron el embotellamiento, principalmente entre las 7 y 9 de la mañana, los accesos a Cipolletti como la calle Pacheco.