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Deuda del sueño, un grave trastorno que crece día a día

No dormir las horas adecuadas puede provocar enfermedades graves. El trabajo nocturno y el celular profundizan la "deuda del sueño".

Mirar videos en TikTok o Instagram a medianoche, maratonear una serie hasta tarde, encontrarse con amigos y tomar alcohol durante la cena. La mayoría de las personas vivimos estas rutinas como un hecho sin pensar en el impacto que tiene no dormir las horas adecuadas en horarios adecuados. La deuda de sueño, como se la denomina, es un total acumulado de las horas de sueño que una persona ha perdido, en relación con la cantidad que el cuerpo necesita para funcionar de forma óptima.

No descansar adecuadamente durante la noche trae consecuencias tanto en la salud física como mental. Las recomendaciones del sueño varían según las edades de las personas. La neuróloga, Diana Goyochea, explicó que "hay que tener en cuenta las edades porque los requerimientos son distintos". No es lo mismo el tiempo que necesita un bebé, por ejemplo, que un adulto.

"Un recién nacido necesita 18 horas diarias de un buen dormir, después tenemos los niños que se recomienda de 10 a 12 horas de sueño nocturno, los adolescentes de 9 a 10 horas y una persona adulta 8 horas diarias. No menos porque si no entramos en esa deuda de sueño como se dice", advirtió Goyochea en CNN Radio Roca.

No cumplir con esas horas puede traer consecuencias en nuestro día a día, incluso el desarrollo de enfermedades graves en algunos casos. "El buen dormir nocturno es imprescindible para funciones importantes del cuerpo. Vamos a tener agotamiento, cansancio, falta de concentración, dificultad para rendir en nuestro trabajo, en nuestras familias, en actividades sociales. A largo plazo puede traer enfermedades cardiovasculares como hipertensión, enfermedades metabólicas como la obesidad; entre otras", detalló la especialista.

La demanda de trabajos nocturnos creció en los últimos años. Muchos rubros funcionan las 24 horas del día, los siete días de la semana. Los empleados realizan sus turnos laborales durante la noche en jornadas que suelen extenderse desde las 22 hasta las 6 de la mañana. Rutinas de este tipo obligan al cuerpo a modificar su ritmo normal de descanso por la noche, provocando trastornos significativos.

"Se han hecho estudios en trabajadores nocturnos y se ve que tienen una predisposición para desarrollar enfermedades más graves como cáncer. Nosotros somos animales que necesitamos dormir de noche. Eso tiene que ver con como funciona nuestro ciclo de sueño que necesita la oscuridad, que no haya ruido. Nosotros durante la noche secretamos muchas hormonas que participan en distintas funciones corporales, también regulamos nuestra presión arterial", sostuvo Goyochea.

Otro de los factores actuales que también impacta en la conciliación del sueño, es el uso excesivo de pantallas. "Son terribles porque nos quitan el sueño, eso está comprobado. Tenemos menos cantidad y calidad de sueño. Todo lo que yo haga después de las 6 de la tarde que no deberíamos hacer, va a tener repercusión en la melatonina ( hormona que controla el ciclo de sueño del cuerpo ). Cuanto menos haya, voy a tener menos cantidad de sueño y menos calidad. Por eso se recomienda no usar pantallas después de esa hora".

Otros de los consejos son no consumir sustancias estimulantes como café, mate, Coca Cola y alcohol. Además, tratar de comer temprano una cena liviana e irse a dormir siempre en el mismo horario.

El insomnio es otra de las alteraciones del sueño que se disparó en pandemia, según la especialista. "La pandemia nos desorganizó en nuestra vida diaria, dormíamos mal. El miedo extremo de no saber qué iba a pasar produjo casos de insomnio que está relacionado con situaciones de estrés, ansiedad, depresión, angustia. Estamos viendo muchas consultas, incluso jóvenes".

El insomnio se define como una alteración en el inicio de sueño o en el mantenimiento del mismo; es decir, que uno se despierta varias veces durante la noche. "Es una mala calidad del sueño, eso repercute en mi día".

Si bien la siesta sirve para lo físico, Goyochea explicó que la deuda de sueño no "se paga" con dormir a la tarde. "Lo que debo, debo, no lo voy a poder pagar. Muchos creen que si duermo dos horas a la noche y 3 horas a la siesta, está bien, pero no es lo mismo. La siesta sirve para lo físico, pero lo que yo tenía que hacer durante la noche no se recupera".