El sábado, al llegar al paso de Pino Hachado, la mujer comenzó a ponerse nerviosa, lo que llamó la atención del personal aduanero chileno que la retuvo. “Intentó ir al baño aduciendo dolor estomacal intenso”, confirmaron fuentes de la aduana chilena consultadas por LM Neuquen.
El ojo clínico y las sospechas del personal sobre la joven pareja dieron sus frutos. Adosado a su estómago, en una bolsa de residuos negra, la mujer llevaba un cargamento de 11.400 pastillas color blanco. Su pareja una bolsa pequeña en el bolsillo y en el equipaje había otras 4600 más.
Inmediatamente fueron retenidos mientras personal especializado de aduanas, y más tarde la brigada antinarcóticos de la Policía de Investigaciones realizó los testeos sobre la sustancia.
El fiscal jefe de Curacautin, Iván Álvaro Isla, confirmó que las pruebas orientativas arrojaron resultados negativos respecto a las drogas previstas en la Ley de Drogas.
“Lo que ocurrió es que al aplicar el protocolo de investigación sobre sustancias prohibidas por Ley, los estudios preliminares no arrojaron resultados positivos por lo cual no hay delito sobre el que formalizar una causa”, explicó Isla. La pareja no declaró y ya volvió al país.