La sofisticada falsificación de una cédula verde fue descubierta por personal del departamento de Tránsito de la Policía, en un control llevado a cabo en la Ruta 22. “El plastificado era como uno original, con hologramas y sellos de seguridad, que sólo se ven con luz ultravioleta”, detalló el subcomisario Erik Henríquez, a cargo de la zona Tránsito policial.
Según manifestó el efectivo, “para un ojo no entrenado la cédula era legal” e incluso “podría haber pasado por algún control sin ser detectada”.
El descubrimiento motivó el secuestro de una camioneta Ford Ranger, de color gris, y el inicio de una causa en la Justicia Federal contra el hombre que manejaba el rodado. Además, se comprobó más tarde que los números estampados en el chasis y el motor también estaban adulterados.
Esos controles suelen realizarse sólo cuando se detectan irregularidades, por lo que si los policías no se percataban que la cédula verde era falsa, quizás el poseedor de la camioneta hubiese continuado su viaje. Según se informó, es oriundo de Capital Federal y la camioneta está radicada en esa ciudad.
Fuentes policiales expresaron que en Cipolletti se detectaban numerosas veces vehículos robados, provenientes de Buenos Aires. Sin embargo, durante largo tiempo no se habían producido nuevos descubrimientos. Ahora, al conocer la existencia de documentación apócrifa con alto grado de similitud con la real se presume que se trata de un nuevo método de trabajo de los delincuentes para adulterar los papeles de los autos sustraídos.
Henríquez mencionó que “hubo nuevas capacitaciones al personal, y después de eso se pudo detectar este vehículo”. Según se mencionó fue “un error en los datos” que contenía la tarjeta de propiedad lo que alertó a los oficiales de la irregularidad. Luego, al intensificar las averiguaciones pudieron descubrir la adulteración de datos del automotor.
La investigación continúa por la que el jefe de Zona resguardó información vinculada al poseedor del rodado “para no entorpecerla”. Por el hecho se iniciaron dos acciones judiciales. Además de la causa en el fuero Federal, en la Justicia cipoleña se abrió un expediente por la adulteración de números de chasis y motor, por lo que la camioneta quedó a disposición de las autoridades locales.