También, en los últimos días, un grupo de familias se había ocupado de recolectar frazadas y nylon para auxiliar a los vecinos afectados por la abundante caída de agua. Lo que se pudo juntar fue dejado en el centro comunitario, para luego distribuirlo o entregarlo a las personas que lo pidieran.
Los delincuentes entraron por una ventana que se había arreglado no hace mucho: rompieron el vidrio y una vez en el interior desmantelaron una estufa rusa y se apropiaron de frazadas y retazos de nylon. Asimismo, buscaron retirar un pesado tablón pero no pudieron y lo abandonaron.
Todo lo sustraído forma parte del trabajo diario de las familias que participan de las actividades sociales en el barrio. En el caso de la estufa rusa, había sido armada durante un taller teórico práctico que se concretó en el invierno del año pasado: los ladrones consiguieron sacarle la puerta y uno de los caños exteriores.
En apariencia, los autores del robo aprovecharon la madrugada para concretar el ilícito y se sospecha que deben vivir en las cercanías,
Por otro lado, los responsables del robo no habrían logrado sustraer otros elementos debido a que el espacio que quedó en la ventana rota era muy reducido.
La solidaridad de las familias que viven en Los Sauces no tardó mucho en mostrarse y apenas se enteraron de lo sucedido, un hombre se acercó y donó una puerta mientras otro se ocupó de poner policarbonato en la ventana. "Es un bajón que pasen estas cosas, sobre todo cuando se hace todo a pulmón y la mayoría de las cosas son donadas por vecinos y vecinas del barrio", se lamentó una de las personas que interviene en distintas actividades comunitarias.
Finalmente, ante la sospecha de que se busque vender en el barrio lo sustraído, se pidió no comprarlo y evitar ser cómplices.