Un nuevo hecho de vandalismo causa indignación en la ciudad. La víctima en esta oportunidad fue la emblemática confitería Otra Historia, ubicada en la esquina de Fernández Oro y Villegas.
Un joven que pasaba por allí, cerca de las 6 de la madrugada, rompió varios vidrios sin ninguna causa aparente, ya que en ningún momento quiso ingresar al local.
El vándalo fue detenido. En sede policial habría admitido que él fue el responsable y que lo había hecho porque tenía ganas, tras lo que fue puesto en libertad y quedó a disposición de la Justicia.