Hasta el momento, la presencia policial permanente sirvió para que los automovilistas respeten las velocidades máximas exigidas para ese cruce, no más de 40 kilómetros por hora, y establecer prioridades de paso cuando varios vehículos tienen intención de entrar por el acceso Julio Salto o subir a la 22 para dirigirse a otras ciudades del Alto Valle.
Consultado sobre el particular, el jefe del Cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti, oficial inspector Fabián Fajardo, reconoció que "es uno de los sectores más peligrosos que tenemos en la zona" y resaltó que se trata de "un puesto fijo de 24 horas".