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Después del fuego, piden ayuda para resurgir

Los dueños de la gomería del Santa Clara intentan reabrir el histórico local.

A una semana y dos días del incendio que destruyó el edificio, la histórica gomería de esta ciudad, ubicada en la esquina de General Paz y Paso de los libres, intenta resurgir de las cenizas y los escombros abrasados por el fuego. Lo intentan sus dueños, porque allí tienen su único sustento y una vida de trabajo, pero con bastante dificultad. Es que empezar de nuevo no es tan sencillo y apelan a la solidaridad de la gente para transitar este proceso de la manera más rápida y menos traumática.

Puntualmente, Hugo Parra y su señora, Dahiana Herrera, que tienen cuatro hijos de entre 6 y 12 años, necesitan volver a techar la gomería, revocar y lavarle un poco la cara con pintura nueva que deje atrás la negrura del incendio. “Esta es nuestra segunda casa, de acá sale nuestro sustento”, dijo la mujer.

El primer día mucha gente se acercó para ayudarlos. Pero luego el tiempo fue pasando y hoy se encuentran muy solos para remontar, más allá del gesto de una vecina que acercó una bolsa de cal y otra de cemento y de un vecino que les iba a proporcionar algunas chapas. “Lo poco que nos puedan ayudar para nosotros es mucho. Lo que más necesitamos es techar”, contó Dahiana.

La idea es volver a abrir el comercio a la brevedad porque es la única fuente de ingresos y el remanente de dinero que les quedó después de la tragedia se va agotando. Mientras tanto, continúan con la limpieza del lugar, por lo que la gente que los quiera ayudar los va a encontrar ahí, prácticamente durante todo el día.

El siniestro

El sitio terminó irreconocible luego de un incendio que comenzó alrededor de las 23 del martes 21 y se extendió más allá de la medianoche. Las llamas arrasaron primero con los neumáticos y las herramientas que había en el interior de la construcción en el barrio Santa Clara, y luego continuaron su marcha destructiva hacia el techo y las paredes. Las cubiertas, altamente inflamables, provocaron un denso humo y complicaron la tarea de los bomberos, y por eso las pérdidas fueron enormes.

Accidente

Un chispazo los dejó sin nada

Daños

El incendio, que habría sido accidental, arrasó con todo lo que había en el edificio. Bastó un chispazo para que las cubiertas apiladas generaran una fogata que arruinó las herramientas y el local.

Arreglos

La gomería necesita un nuevo techo, por lo que el dueño pidió ayuda a los vecinos para obtener los materiales.