La investigación por la muerte de Micaela Schwartz continúa su curso. La Policía descartó la pista del secuestro extorsivo que había cobrado fuerza luego de que el padre de la joven recibiera un mensaje de texto en el que le solicitaban $100.000 a cambio de la liberación de su hija.
Según comentó el comisario Antonio Mandagaray, a cargo de la Regional Quinta, “solo se trató de oportunistas, miserables, que quisieron aprovechar la situación desesperante de los padres para sacar un rédito económico”.
Por su parte, el juez de la causa, Gustavo Herrera, informó que la autopsia realizada no reveló signos de violencia. Sin embargo, aclaró que la pericia médica realizada sobre el cuerpo “fue macro, por decirlo de alguna manera. Ahora falta lo micro, principalmente los resultados toxicológicos”.
Siguen los rastrillajes
Mientras tanto, ayer efectivos de la Policía de Río Negro realizaron diferentes rastrillajes por la zona este de la ciudad en busca de material que pueda aportar alguna información a la causa. Los recorridos se realizaron en el predio donde apareció el cadáver de Micaela y sus alrededores, con la colaboración de perros adiestrados para este tipo de búsqueda. También se recolectaron testimonios de los vecinos que viven en la zona.
Mientras se realizaban estos operativos, ayer por la mañana una lenta procesión de familiares y amigos de Micaela marchó por las calles de la ciudad, desde la casa funeraria en la que era velada la joven hasta el cementerio donde enterraron sus restos. Dolor, bronca e indignación marcaron la escena.