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Descartan contaminación del Neuquén

El DPA temía el impacto del volcado de líquidos cloacales. Aseguran que la planta potabilizadora funciona correctamente.
Las fallas en la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Centenario había puesto en alerta al DPA, porque el agua el río Neuquén termina en las canillas de los cipoleños. El riesgo de una contaminación elevada, superior a las posibilidades de la planta potabilizadora motivó un análisis con resultados tranquilizadores: "Se registró una buena calidad para potabilizar con tratamiento convencional", informaron ayer desde el Departamento Provincial de Aguas.

El volcado de efluentes cloacales a los ríos de la región es un problema sin solución que, desde hace años, impide utilizar el río Negro en la Isla Jordán. Sin embargo, los inconvenientes en Centenario no habrían sido tan graves.

"Según los niveles de calidad de agua propuestos por la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas, única referencia normativa existente, los resultados fueron positivos. En tanto, en las tomas de agua se registró una buena calidad para potabilizar con tratamiento convencional, ya que el mal funcionamiento de la planta de Centenario no afectó la calidad del recurso", manifestó Raquel Morales, titular del DPA.

El análisis se efectuó a tres muestras: las tomas de captación de Cipolletti y Cinco Saltos y la zona de Cuatro Esquinas, donde muchos cipoleños van a bañarse.

En todos los casos, según se informó ayer, el impacto del volcado de líquidos cloacales crudos era bajo, debido a la depuración que produce el caudal del río. El monitoreo no será continuo, ya que la planta cloacal de Centenario volvió a funcionar con normalidad.