El agua de cloacas invade el espacio público, impregna un olor nauseabundo y genera múltiples focos infecciosos. Es una situación que se repite en numerosas ciudades del Alto Valle, especialmente en Cipolletti y Roca, que tienen dos de los sistemas de cañerías más viejos de la provincia. Los reclamos de los vecinos se multiplican, pero las soluciones no llegan, o tienen demora.
Ante ese escenario, hay posturas muy diferentes en dos de los municipios afectados. En Roca hay "mano dura" contra la empresa ARSA, que está a cargo del servicio. En tanto que en Cipolletti gestionan obras y esperan, pacientemente, su puesta en marcha.
El intendente Claudio Di Tella reconoció que es un motivo recurrente de reclamos a la línea Hola 147, a través de la cual los cipoleños pueden enviar quejas o consultas al Municipio. En su programa radial por LU19, el mandatario local informó este sábado que Provincia confirmó obras por 57 millones de pesos. "Está confirmado el financiamiento, por lo que va a entrar en licitación próximamente, lo hemos hablado con el minsitro de Obras Públicas (Carlos) Valeri", explicó.
El proyecto contempla el recambio de grandes tramos de viejas cañerías de asbesto cemento en las calles Fernández Oro, San Martín, Yrigoyen y Brentana. "Eso va a descomprimir toda la zona norte de la ciudad, más allá del cambio de colector en calle Venezuela que son otros diez millones", dijo Di Tella.
A pesar de los reclamos, el Municipio no ha aplicado sanciones a ARSA por las calles inundadas con líquido de las cloacas. Algo diferente ocurre en Roca, donde se realizaron 38 actas de infracción labradas por el Municipio de General Roca a la empresa provincial ARSA por arrojo y desborde de agua en la vía pública, desbordes cloacales sin previa neutralización, falta de señalización en arreglos o roturas y depósito de objetos en vía pública, entre las principales faltas detectadas.
En una semana se confeccionaron seis actas por desbordes cloacales, 19 por pérdidas de agua de red fueron y 13 por mala señalización, falta de cartelería y vallado en obras.
El Municipio destacó que "los reiterados desbordes cloacales y pérdidas de agua potable en zonas residenciales ponen en riesgo la salubridad de la población, generando además falta de presión de agua en diferentes sectores la ciudad" y señaló que "además de solicitar de forma recurrente y por la vía formal, una solución definitiva de este problema al Gobierno provincial; el Municipio procede al labrado de actas de cada situación en particular".
En Cipolletti, funcionarios del Ejecutivo aseguraron que las sanciones tienen "motivaciones políticas" y no acelerarán las reparaciones a la red de cloacas.