Un hombre fue detenido por Gendarmería Nacional en el marco de una amplia investigación que impulsa el Ministerio Público Fiscal de Río Negro, gracias a la cual fue posible desglosar el movimiento delictivo que cometía la banda.
El Fiscal Tomás Soto está al frente de la investigación, en el marco de la que se realizó una docena de allanamientos, uno de los cuales tuvo lugar en las oficinas del IPPV y otro en el establecimiento penitenciario local.
De acuerdo a los datos que trascendieron en relación al caso, el detenido falsificaba documentos, contaba con varios sellos e imitaba la firma de un escribano.
El detenido fue identificado como Norberto Gutiérrez, a quien lo acusan de haber estafado a varias personas por más de $ 10 millones.
En el marco de una audiencia de formulación de cargos, le atribuyeron siete hechos delictivos, muchos de los cuales se asemejan por su modus operandi. Los funcionarios judiciales no descartaron la posible imputación de más secuaces.
La primera de las estafas que le atribuyen a Gómez está relacionada con la venta de una licencia, transacción por la que percibió medio millón de pesos aunque el trámite nunca se realizó. El acusado engañó a la compradora a través de distintos artilugios que buscaban dilatar la operación, a pesar de haber percibido el dinero. Era todo mentira.
En ese caso los investigadores no sólo detectaron la estafa sino también otros delitos, como malversación de documentos y falsificación de firmas.
En otro de los hechos comercializó un terreno y como parte de pago recibió un vehículo Mercedes Benz y dinero en efectivo, en dólares. No obstante el terreno, del que había entregado documentación apócrifa, no era de su propiedad.
La tercera estafa también incluyó la venta de un terreno en el barrio Entre Cerros y la mecánica fue idéntica al caso anterior, a que entregó documentación del mismo y rubricó una cesión de derechos aunque no se trataba de un bien de su propiedad. Los damnificados le pagaron más de un millón de pesos.
Entre 2019 y 2022, Gutiérrez protagonizó una importante cantidad de estafas similares y los damnificados recién se percataban de que habían sido engañados cuando los verdaderos propietarios de los lotes que comercializaba el delincuente, exhibían la documentación real y original de los mismos e incluso los acusaban de estar usurpando.