La desafectación de dos trabajadoras contratadas de la Dirección de Zoonosis municipal reabrió la polémica en torno la figura de la titular del área, Marina Marini. Una de las empleadas es una veterinaria que habría recibido la novedad de su desvinculación vía WhatsApp, en tanto que la otra, una empleada con más de 3 años y medio de antigüedad, habría sido puesta en disponibilidad y su destino estaría a disposición de Recursos Humanos.
El movimiento de personal se produce luego de que, a mediados de junio, se concretara una reunión de los trabajadores del área con el titular del gremio Sitramuci, Omar Meza, en la que estuvo presente Marini, pese a que el sindicato no era partidario de su participación.
El dirigente recordó que la funcionaria se introdujo en el encuentro por exclusiva decisión de ella, ya que no había sido invitada. Por tal motivo, en esa ocasión Meza solicitó y dejó en claro que como organización sindical “no queríamos represalias” por lo que se hablara y que se garantizara la seguridad laboral de los trabajadores de la repartición, en su mayoría mujeres.
Sin embargo, ahora “nos encontramos con que dos empleadas han sido dejadas afuera”, expresó y relacionó las actuales circunstancias con las críticas por presuntos maltratos que la titular de Zoonosis recibió por parte de los empleados en la mencionada reunión de junio.
Al gremialista no le gustó para nada que Marini le avisara a la veterinaria de su desvinculación a través de WhatsApp, lo que le parece un mecanismo por completo indebido y que revelaría una “personalidad de carácter complicado”.
Indicó que como directora no puede atribuirse funciones de despedir a una contratada, algo que estaría en manos del intendente Claudio Di Tella y del secretario de Servicios Públicos, Luis Flores, de cuya cartera depende Zoonosis.
El hecho es que la profesional desvinculada no quiere volver al área, incluso si esta alternativa fuera posible, lo que Meza relacionó con el clima laboral imperante.
En cuanto a la otra trabajadora que ha sido apartada, el gremialista dijo que tiene mucho más tiempo como contratada que Marini como funcionaria. Indicó que, al parecer, la habrían querido echar directamente, pero un cambio de último momento, tal vez por el conflicto que se podía desatar, la habría salvado de quedar en la calle. Quedó en disponibilidad en Recursos Humanos, que la pasaría a otra dependencia.
Proteccionistas “no la conocen”
A tenor de lo expresado este lunes por el sindicalista Omar Meza, la situación en Zoonosis se está complicando por la forma de actuar que tendría la directora del área, Marina Marini.
Manifestó que a él, en lo personal, le merecen todo su respeto los proteccionistas que la defendieron cuando trascendieron los cuestionamentos de los trabajadores.
Sin embargo, dijo que “tal vez desconozcan” cómo se relaciona la funcionaria con su personal, que no sería todo lo correcto que se amerita. Además, los empleados, mayoritariamente mujeres, no realizan sus tareas en las condiciones laborales que corresponderían y las empleadas hasta se verían en la necesidad de orinar en “tarros” por carecer de baños en algunos lugares donde se hacen las castraciones.