Desactivaron la toma masiva

Se acabó la polémica por las tierras que rodean al basural.
La intervención a tiempo de la Justicia convirtió una posible toma masiva de tierras en una negociación para el traspaso de un enorme predio a una cooperativa de viviendas. Ayer se resolvió el conflicto por las 100 hectáreas que la familia Herzig posee en la zona norte, a metros del basural municipal, ya que en Tribunales quedó zanjada la discusión sobre la titularidad del inmueble.
El conflicto se había desatado cuando los herederos del predio descubrieron que la cooperativa San Sebastián, a través de su emisora radial, inscribía familias para un loteo y prometía terrenos gratis. Denunciaron la organización de una toma y pidieron a la Justicia que tomara medidas preventivas para evitarla, por lo que ayer hubo una audiencia de conciliación.
El fiscal Gustavo Herrera recibió a los herederos del inmueble y a Ricardo Frutos, titular de la cooperativa San Sebastián. El dirigente barrial había arengado hasta el fin de semana para que las familias se inscribiesen para obtener un lote, insistiendo en que él había comprado el predio y cuestionando tanto a los Herzig como a Herrera por las medidas adoptadas para custodiar el lugar.
En Tribunales, sin embargo, Frutos reconoció que la documentación válida era la presentada por quienes lo acusaban de organizar una usurpación masiva. Ése fue el puntapié para que el conflicto se convierta en negociación. Según confiaron abogados que participaron de la audiencia, la cooperativa manifestó la voluntad de comprar el enorme terreno. “Quedó establecido que no habrá una ocupación de hecho”, expresó uno de los partícipes del cónclave.
La negociación continuará en el ámbito privado y, en caso de llegar a buen puerto, generará otra discusión. Es que la zona está fuera del sector abierto a la urbanización para viviendas y el Municipio debería dar un consentimiento especial.