El fiscal Gustavo Herrera recibió a los herederos del inmueble y a Ricardo Frutos, titular de la cooperativa San Sebastián. El dirigente barrial había arengado hasta el fin de semana para que las familias se inscribiesen para obtener un lote, insistiendo en que él había comprado el predio y cuestionando tanto a los Herzig como a Herrera por las medidas adoptadas para custodiar el lugar.
En Tribunales, sin embargo, Frutos reconoció que la documentación válida era la presentada por quienes lo acusaban de organizar una usurpación masiva. Ése fue el puntapié para que el conflicto se convierta en negociación. Según confiaron abogados que participaron de la audiencia, la cooperativa manifestó la voluntad de comprar el enorme terreno. “Quedó establecido que no habrá una ocupación de hecho”, expresó uno de los partícipes del cónclave.
La negociación continuará en el ámbito privado y, en caso de llegar a buen puerto, generará otra discusión. Es que la zona está fuera del sector abierto a la urbanización para viviendas y el Municipio debería dar un consentimiento especial.