"Manejo yo, Marcelo Bastías": el dirigente de Cipo que se puso a volante rumbo a la gloria

Además de su gestión del fútbol profesional del club y responsable de armar el plantel, fue quien comenzó manejando el micro a Córdoba.

manejo yo, marcelo bastias: el dirigente de cipo que se puso a volante rumbo a la gloria

Uno de los principales artífices de este momento de Cipo es Marcelo Bastías. El albinegro viaja a Córdoba con una movilización que excede largamente al plantel. Detrás de cada colectivo, de cada entrada y de cada detalle organizativo hay horas de trabajo, gestiones y pasión. Y en medio de ese movimiento aparece una imagen que resume el compromiso de Bastías, referente máximo de la subcomisión de fútbol profesional: además de coordinar el operativo, se puso al volante de uno de los micros que trasladan al equipo hacia la final del Federal A.

Faltó un chofer y Bastías no dudó. Después de pasar buena parte del día organizando el viaje, le tocó manejar durante las primeras horas del recorrido. Una tarea más en una semana especial para el dirigente, que acompaña al Albinegro en la previa del partido más importante de la temporada, ante San Martín de Formosa.

“Con placer, con gusto, sin dormir, mucho trabajo, viajé un montón de kilómetros. Hoy me toca manejar porque faltó un chofer, pero con placer”, resumió en los minutos previos al viaje.

A su lado está José Leguizamón, el otro chofer, que también vive de cerca una experiencia especial. No es la primera vez que acompaña al plantel, pero la posibilidad de trasladarlo a una final por el ascenso le da otra dimensión al recorrido.

“Es un privilegio. Acompañando, haciendo lo mejor y llevando a los chicos de la mejor manera. Es la segunda temporada que estamos con los chicos. Por ahí no dimensionas en el momento y después caes. Lo único que te puedo decir es que es un momento maravilloso. Acompañar esto es muy hermoso. Ojalá podamos hablar de esto con mucha más alegría a la vuelta”, expresó.

La historia de Bastías y Leguizamón se suma a la de los jugadores, el cuerpo técnico y los hinchas que emprendieron el viaje. Cada uno desde su lugar, todos empujan hacia el mismo objetivo.

“Nosotros siempre dijimos que la gloria hay que ir a buscarla y convencido de lo que hacíamos y hoy nos toca esto”, expresó, con la satisfacción de ver al club a un paso del objetivo.

Una marea albinegra empieza a viajar a Córdoba

El operativo de traslado fue una de las principales preocupaciones de las últimas horas. El club dispuso 17 colectivos, pero la demanda obligó a sumar unidades para que nadie se quedara afuera, incluidos los familiares de los futbolistas.

“Recién vengo de la oficina, estuve todo el día armando los colectivos. El club puso 17 y se nos olvidó el de los familiares, tuvimos que salir uno más y lo conseguimos así que viajan todos juntos. Pudimos contratarlo”, contó Bastías.

También agradeció el acompañamiento recibido para hacer posible el viaje. “Gracias a todos los sponsors, al gobierno provincial y municipal que nos ayudó, a todo el mundo que nos colaboró para que hagamos lo de los colectivos. Re felices, porque no solamente están los del club, sino de otra gente que se organizó, así que calculo que vamos a ser en total casi 30 colectivos”, agregó.

La organización detrás de la final

La tarea no se limitó a conseguir transporte. Bastías y los colaboradores de la institución también trabajaron en la logística para que los hinchas puedan encontrarse en Córdoba, organizar la llegada al estadio y compartir una previa a la altura de la expectativa.

“Mucho trabajo, organizando las listas. Hablando con la policía allá, cómo paramos. También le comentamos a los hinchas que conseguimos un predio frente de la cancha para llegar todos. Vamos a hacer una previa con una cantina para comerse algo, con baños, cantar y alentar y esperar a nuestro equipo”, explicó.

La intención es que la multitud albinegra tenga un espacio de reunión antes de la final, con las condiciones necesarias para compartir las horas previas y acompañar al equipo.

Casi 30 colectivos, una previa organizada en Córdoba, una pantalla gigante en La Visera y un dirigente que también maneja el micro. Cipolletti se moviliza detrás de una ilusión que está a un partido de convertirse en realidad.