Luego de 21 días, el Albinegro volverá a jugar en casa. El césped aprovechó el descanso y las lluvias. Los antecedentes en horario matutino.
Pasaron 21 días desde la última vez que Cipo jugó frente a su gente. La espera terminará el domingo y será en uno de los partidos más importantes del año, la revancha frente a Sol de América de Formosa por los cuartos de final del Federal A.
Lejos quedó aquella victoria frente a Alvarado por la octava fecha del Nonagonal. Desde entonces, el Albinegro tuvo dos compromisos consecutivos lejos de casa, cerró la Fase Campeonato ante Juventud Antoniana en Salta y luego viajó hasta Formosa para disputar el primer chico de los playoffs.
La ausencia del equipo también significó descanso para el césped de La Visera de Cemento. Fueron casi tres semanas sin fútbol oficial y el campo de juego aprovechó el tiempo para recuperarse. El césped presenta una importante mejoría y el histórico escenario de la calle O'Higgins se puso de gala para recibir una definición.
La lluvia que acompañó buena parte de la semana incluso terminó siendo una aliada para el terreno. Si bien complicó la logística del plantel y Enríquez no pudo utilizar el estadio para algunas prácticas, colaboró con la recuperación del verde y la puesta a punto. “La lluvia le hizo bien, las temperaturas ahora son ideales para el crecimiento de las semillas y el césped. El agua de la lluvia es lo mejor, ni tiene sal, no tiene nada”, explicó a LM Marcelo Viera, canchero del Capataz.
El trabajo continuará hasta las horas antes del partido. Durante la mañana del sábado está previsto el pintado de las líneas para dejar todo listo para el domingo.
Cipolletti disputó la ida en Formosa bajo condiciones poco habituales para gran parte de un plantel acostumbrado al clima patagónico. El calor y, principalmente, la humedad fueron factores que acompañaron los primeros 90 minutos.
Para la revancha, el panorama será completamente diferente. Después de una semana con lluvias y fuertes ráfagas en el Alto Valle, el pronóstico anticipa una mejora para el domingo.
Cerca de las 11, horario estipulado para el comienzo del encuentro, la temperatura rondaría los 16 grados, sin precipitaciones y con viento del oeste. La máxima de la jornada estaría alrededor de los 20 grados. Se esperan algunas ráfagas, aunque las condiciones serían mejores a las del cierre de esta semana.
Será un escenario muy diferente al del norte argentino. La temperatura será mucho más baja, casi sin humedad y un terreno recuperado aparece como parte del contexto en el que Cipolletti buscará revertir el 1 a 0.
El horario matutino llamó la atención desde que quedó confirmado el encuentro, pero para evitar la superposición de eventos entre el duelo del Federal y el desfile aniversario de la ciudad, el Albinegro tendrá acción en el turno matutino.
Sin embargo, jugar a las 11 no es extraño para Cipolletti y los antecedentes más recientes en La Visera han sido positivos. Las últimas dos veces que el Albinegro jugó a esa hora en casa festejó.
El 21 de abril de 2024 recibió a Círculo Deportivo de Nicanor Otamendi en la quinta fecha de la fase de grupos. Cipo pasaba un momento adverso y llegaba con la necesidad de ganar. Aquella mañana encontró la victoria y ganó 2 a 1 con goles de Juan Martín Amieva y Manuel Liendo.
En la temporada siguiente, el 27 de abril de 2025, Santamarina de Tandil llegó a La Visera para disputar la fecha 7 de la etapa Regular. En la mañana soleada, Cipolletti se impuso con una goleada 3 a 0 con un doblete de Andrés Almirón y otro tanto de Santiago Jara.
El cambio de escenario también tendrá su capítulo en la logística. Cipolletti logró reducir las distancias durante sus últimos compromisos viajando en avión, aunque en el regreso desde Formosa realizó en micro el último tramo entre Buenos Aires y Cipolletti.
Para Sol de América la historia será diferente, el plantel del Guerrero emprendió viaje desde Formosa durante la tarde del jueves y recorrió por tierra los más de 2.000 kilómetros que separan ambas ciudades. La delegación tiene prevista su llegada al Alto Valle este viernes pasadas las 20, después de más de un día de viaje.