Es uno de los máximos exponentes de la disciplina en la región y viene de salir segundo en Mendoza. Además, comparte la pasión con sus hijos.
Mario Leskovar tiene mucha trayectoria en el ajedrez. A lo largo de su carrera logró obtener el título de Maestro Internacional y luego de estar cierto tiempo alejado de las competencias retornó y obtuvo un gran resultado en Mendoza hace un par de semanas. "Hace un año que no jugaba, el último torneo fue en Río Tercero, el Argentino Senior. No jugué porque perdí un poco la motivación, de hecho este año no participé en torneos que tenía invitación, tenía en Sicilia, Lima y Bahía Blanca. Pero bueno, surgió esto, me llamó un árbitro, iban unos amigos y fui a Mendoza, me atrajo también la ciudad", contó en diálogo con LM Cipolletti.
En la Nave Cultural de Mendoza, Mario se quedó con el segundo puesto en el torneo argentino senior en la categoría para mayores de 65 años. “No pensaba que iba a ir tan bien, si bien en la tercera partida la perdí en una posición muy favorable, pude sobrellevar el impacto con muy buena actitud. Me ha pasado en otros torneos, que por no competir uno no tiene la cabeza puesta en el juego. El hecho de asumir la derrota, que creo que fue injusta, lo pude afrontar bien psicológicamente y me sirvió para tener una buena actitud para las otras partidas. En los últimos años debe ser el mejor torneo que jugué”, dijo sobre el certamen.
Mario se inició en el ajedrez cuando era un adolescente y desde allí fue sumando experiencia, estudiando el juego y creciendo en él para llegar a tener el título de Maestro Internacional. "Empecé a jugar cuando tenía 16 años, después los resultados fueron muy ascendentes. Luego jugaba cada tanto porque estudié y por el trabajo, participaba cada tanto en los torneos", relató.
Si bien el estudio, la familia y lo laboral le impedía dedicarse con mayor tiempo a los torneos y competencias, Mario siempre tuvo en claro lo que podía obtener con el ajedrez. "Me esperaba llegar, de hecho el título de Maestro Internacional lo logré con 42 años. Hoy en día las normas para esa categoría se consiguen muy jóvenes. Es un tema de tener buena actitud y cabeza para sobrellevar los momentos críticos en las partidas", agregó.
El ajedrez tiene distintos rangos a nivel internacional. Hay diferentes títulos y nombramientos que destacan la clase y categoría que tiene un jugador. "En ajedrez hay una escala, la primera es Gran Maestro, sigue Maestro Internacional, después Maestro de la Federación Internacional. Luego vienen los maestros nacionales, regionales y los candidatos a maestros, son unos niveles desde arriba hacia abajo", explicó.
Jugar torneos para poder alcanzar las distintas escalas actualmente es una tarea más que complicada, hay que cumplir ciertas normas. En el caso de Mario, pudo hacerlo hace varios años. "No es fácil lograr los títulos, tienen que darse muchas condiciones. En mi caso tuve que lograr tres normas jugando torneos muy fuertes, hacer un promedio de puntaje con cuatro banderas y esas las logré en el exterior hace 33 años. La tercera norma la logré en un torneo Internacional que se hizo en Cipolletti en 1993, alcancé las tres normas y me dieron el título", recordó.
Mario explicó que no está en la élite, y si bien no está jugando con habitualidad, disfruta lo que logró tiempo atrás, lo cual le sirve para afrontar aquellos torneos que se propone. "Para jugar a un nivel de elite requiere de estudiar mucho, estudiar las partidas de los rivales, preparar las líneas que uno juega, competir y tener una excelente concentración, es muy importante. Eso yo lo tenía cuando logré las normas, ahora como juego cada tanto, uno le pone la experiencia, actitud y concentración, es difícil jugar si no tiene ganas, pero cuando uno se sienta en frente del tablero afloran las ganas", sostuvo.
El ajedrez no solo está en Mario, también pasó a sus hijos Matías y Micaela, y también podría instalarse en sus nietos. “Con los nietos todavía no, por ahí preguntan y hacemos algún movimiento, pero con mi hijo cuando hemos jugado torneos prácticamente hemos hecho empates con pocos movimientos, nos hemos desempeñado por distintos caminos, él aprendió viendo, con solo ver se aprende mucho. Es muy estudioso, ahora está con sus hijos gemelos y un tercero muy pequeño y se dificulta jugar”, mencionó.
Mario es papá de la periodista Micaela Leskovar, quien también tuvo su paso por el ajedrez cuando era pequeña. Sin embargo, tomó distancia y hoy se la puede ver por las calles de la ciudad contando historias. “A Micaela le gustaba, aprendió rápido y cuando era chica jugaba los torneos en la escuela y me acuerdo que los ganaba, tenía mucho talento pero no le llamó la atención competir”, dijo sobre su hija.
En el caso de Matías, se acercó más a la competencia, tanto que alcanzó la categoría máxima de la Federación Internacional. “Matías logró la norma de Maestro de la Asociación Internacional, no participa hace tiempo. Él fue el último campeón de Neuquén, si bien nosotros vivimos en Cipolletti, fuimos invitados y el campeonato lo ganó él. No participa por una cuestión familiar pero no significa que deje, el ajedrecista siempre vuelve”, expresó.
Su historia con el ajedrez tiene un recorrido con grandes anécdotas y con muchos torneos por delante si así lo quisiera. Pero más allá de haber disfrutado su viaje y su logro en Mendoza, Mario aún no tiene planificado el próximo año. “Me pongo como meta volver a jugar el senior, quizás algún Panamericano pero dentro de mis pares. No tengo nada planificado todavía”, concluyó.