El naranja cayó de local con San Patricio y sufrió su primera derrota en cuatro partidos.
La derrota ante San Patricio del Chañar no fue una más para Deportivo Roca. El 3-2 en el Luis Maiolino significó el primer traspié del Naranja en el Regional Federal Amateur y, apenas unas horas después, la bronca de un sector de los hinchas quedó expuesta en las inmediaciones del estadio.
Durante la noche del lunes aparecieron fuertes carteles dirigidos contra la dirigencia y el entrenador Martín Medina. “Dirigentes, asciendan o dejen el club”, “La hinchada no merece otro año de fracasos”, “Respeten la historia” y “Andate Medina” fueron algunos de los mensajes que pudieron verse en el exterior del Maiolino.
El reclamo tiene lugar en un momento particular para el club. Porque si bien Roca todavía no perdió su rumbo en la temporada, el Regional Amateur es el escenario donde aparecen las mayores exigencias.
En la Liga Confluencia, el equipo marcha en la parte más alta: después de la séptima fecha del Clausura quedó como único líder con 14 puntos, tras vencer 1-0 a Atlético Regina.
Y el panorama también es positivo cuando se mira la temporada completa. El Naranja lidera la tabla general de la Liga Confluencia, con 42 puntos, producto de 12 triunfos, seis empates y apenas una derrota en 19 partidos.
El contraste explica parte del enojo. Mientras en el ámbito doméstico Roca sostiene una campaña sólida y pelea arriba en las dos tablas, en el Regional todavía no consigue la regularidad necesaria para despejar dudas. El equipo tiene 5 puntos en la Zona 11, producto de un triunfo, dos empates y ahora una derrota.
El golpe del domingo fue especialmente significativo porque San Patricio llegó a ocho unidades y quedó como líder del grupo. Roca, en cambio, deberá recuperarse rápidamente porque no tendrá demasiado margen para lamentarse.
El próximo desafío será justamente ante La Amistad, que también suma cinco puntos. El duelo se jugará el domingo en Cipolletti y enfrentará a dos equipos que llegan igualados y necesitados de una victoria para seguir con aspiraciones de clasificación.
La campaña del Naranja en el Regional, entonces, entra en una etapa decisiva. El equipo de Medina había conseguido mantenerse invicto durante las primeras tres fechas, pero la caída ante el conjunto neuquino abrió un frente inesperado afuera de la cancha.
Los carteles no cuestionan solamente un resultado. Las consignas apuntan directamente a la dirigencia, al entrenador y a una expectativa histórica de Deportivo Roca: volver a pelear por un ascenso. Y aparecen, justamente, cuando el equipo atraviesa un presente competitivo mucho más sólido en la Liga Confluencia.
Ahora, la respuesta tendrá que llegar dentro de la cancha. El domingo, ante La Amistad, Roca tendrá un duelo directo por el Regional y la primera oportunidad de transformar el malestar en una reacción deportiva. La tabla todavía está abierta, pero el margen para dejar puntos en el camino empieza a achicarse.