Los corredores de Cipo y un trabajo especial en la zona cordillerana con vistas a un calendario que tiene la Corrida de la ciudad como primer gran evento.
Los atletas cipoleños se preparan otra vez en la cordillera neuquina para la temporada que se viene. Caviahue es el destino elegido por sexto año consecutivo. Encabezados por Martina Escudero y Antonio Ruiz, el grupo de Corredores Cipolletti transita 21 días de entrenamientos. La Corrida de Cipolletti, a realizarse en marzo, será el primer gran desafío.
Son varios los motivos para elegir el lugar por parte de los atletas de fondo y medio fondo. Se sitúa a 1600 metros sobre el nivel del mar y esto les permite optimizar el aspecto aeróbico y aumentar el número de glóbulos rojos en sangre. Este tecnicismo se verán luego en cada carrera. “Hace varios años que venimos apostando a entrenar en la altura de Caviahue, que son 1600 metros sobre el nivel del mar. Venimos del 2018, todos los años continuos”, sostuvo Martina Escudero a LM.
La otra parte que hace a la pretemporada es la tranquilidad del lugar que los desprende de la rutina y el contexto que tiene la ciudad. “Entrenar en este lugar ha traído sus beneficios tanto en lo fisiológico cómo en la vida atleta de estar concentrado, comer bien, descansar bien y alejarse un poco de las responsabilidades diarias”, agregó.
Luego de varios años donde Martina y Antonio, grandes referentes del deporte en la ciudad, vivieron la experiencia de entrenar en la cordillera, sumaron a dos compañeros en esas latitudes. Gabriel Bastías, oriundo de la ciudad, y Ramiro Alias, neuquino pero parte del grupo Corredores. “Contar con esta posibilidad de poder entrenar en Caviahue es una de las cosas que quería concretar hace mucho tiempo, más que nada como atleta y entrenador. La tranquilidad del pueblo, los paisajes y la altura proporcionan un ambiente óptimo para solamente enfocarse en el entrenamiento y el descanso”, sostuvo Ramiro a LM.
Estar alejados de las grandes urbes es positivo en los corredores que apuntan fuerte al trabajo en Caviahue para luego afrontar el calendario de competencias. En el caso de Ramiro, sus distancias habituales van desde los 10K a los 21K. El año pasado fue parte de la media maratón de Buenos Aires, además de ser profesor y encabezar su grupo personal de atletas en Neuquén.
“A nivel personal es un gran aporte para el crecimiento como atleta y entrenador, me desempeño también en ese rol. Es el primer año que vengo y tengo la suerte de hacerlo con la guía de Diego Pichipil de Corredores Cipolletti y con la compañía de un gran grupo humano apasionado por el entrenamiento y el deporte”, añadió.
Además de Ramiro, se sumó el joven cipoleño Bastías, aún perteneciente a la categoría U20 y con grandes participaciones en torneos que lo depositan asiduamente en el seleccionado provincial. “Soy atleta de 800 metros, es la primera vez que estoy acá. La idea o el objetivo de venir es disfrutar del entorno, tanto de la altura y la tranquilidad de la ciudad que me entregan al cien al entrenamiento. Es una excelente experiencia y es gracias a mis compañeros de entrenamiento que lo hacen posible”, sostuvo.
Ruiz, referente al igual que Martina, completa el grupo de cuatro atletas que tiene una exigencia grande, ya que hacen más de un turno diario. “Nos viene dando buenos resultados y estamos contentos de poder completar otro año más consecutivo en Caviahue. Entrenamos de dos a tres turnos por día, algunos días incluimos el turno de gimnasio. La municipalidad de Caviahue nos otorga el espacio para hacer la rutina de fuerza ahí”, dijo.
Además de aprovechar los distintos espacios para llevar adelante la parte aeróbica y los recorridos a pie, también necesitan del gimnasio para trabajar la fuerza y relajar los músculos el único día de descanso. “Los fines de semana aprovechamos para hacer algunos de los baños termales o de las prestaciones que da Caviahue para aprovechar la recuperación. Generalmente los domingos que tenemos un solo turno podemos hacer algo de recuperación. Está ideal el entorno”, concluyó.