Un preso que permanece alojado en la cárcel federal de General Roca no tuvo presentes las disposiciones penitenciarias y avanzó con el reclamo de una visita íntima con una amiga. A partir de esta situación, se generó un conflicto debido a que fue informado de la imposibilidad de darle el permiso porque se limitaba a concubinas o esposas. Muy molesto, el interno terminó denunciando al personal por supuesto abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
De acuerdo con fuentes judiciales, la queja del interno del presidio federal se volcó en un recurso de habeas corpus, que no solo tuvo que analizar el juzgado federal de Roca sino también la Cámara Federal de Apelaciones. Entre las medidas que se adoptaron en forma inicial, se destacó una solicitud de informes a los integrantes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) respecto de las condiciones de las visitas íntimas.
En este aspecto, los responsables de otorgar los permisos indicaron que la mujer que visitaba al preso estaba identificada como “amiga” y no como concubina. Por esta razón, no se le permitía ningún tipo de intimidad.
El juez que intervino inicialmente descartó los reclamos airados del preso y remarcó que el personal penitenciario hizo cumplir las disposiciones que se encuentran en la reglamentación de la cárcel federal. De manera contundente, indicó que no se habían cercenado derechos.
Igualmente, el preso insistió en una segunda instancia y los camaristas federales roquenses volvieron a responderle de manera negativa apoyándose en uno de los artículos de la denominada “Reglamentación de comunicación para internos”. De forma coincidente, evaluaron que los agentes del SPF no llevaron adelante un “obrar arbitrario”.