“En el sector de enfermería sólo se puede brindar atención primaria. Algunos medicamentos hay pero no se los puede entregar, porque para ello es necesario contar con la firma de un profesional y hoy no hay ninguno en la institución”, explicó el empleado.
Hasta hace un tiempo había un doctor que se acercaba a la cárcel una o dos veces por semana para atender a los presos, situación que por causas que no fueron oficialmente expuestas dejó de ocurrir.
Es por eso que Melinguer solicitó públicamente al Ministerio de Seguridad y Justicia que designe cuanto antes a un profesional para cubrir este hueco que atenta directamente contra los derechos de las personas, más allá del encierro al que se ven forzados por diferentes hechos ilícitos.
“Hay cada vez más internos con diferentes patologías que necesitan a un médico. Hace unos días a uno se le dio un medicamento incorrecto y tuvo una reacción alérgica, por lo que tuvimos que llevarlo de urgencia a una guardia”, comentó el enfermero.