Organizaciones de Derechos Humanos denunciaron hoy que en Bariloche hay dos represores que están gozando de prisión domiciliarias. Están condenados por delitos de lesa humanidad, torturas, desaparición forzada de personas y apropiación de bebés.
Abuelas de Plaza de Mayo difundió que Ernesto Ramón Cook, con domicilio en Barrio Pájaro Azul fue condenado a 16 años de prisión por los tribunales de Tucumán (Causa Arsenales II). Felipe Ayala, domiciliado en Barrio Vuriloche IV, fue condenado a prisión perpetua por la justicia de Bahía Blanca (Causa Striker).
Ambos fueron hallados culpables de delitos de lesa humanidad, aplicación de torturas y desaparición forzada de personas. Particularmente, Felipe Ayala fue condenado también por robo de bebés.
“Denunciamos los retrocesos en las políticas de Estado sobre Memoria Verdad y Justicia, evidenciados entre otras medidas, con el otorgamiento de prisiones domiciliarias a los genocidas” aseguraron desde el organismo, destacando que “los controles de dichas prisiones son casi nulos, por lo que afirmamos que tal beneficio es impunidad”, expresaron.