El centro de atención primaria de la salud (Caps) del Distrito Vecinal Noreste cerró este martes sus puertas hasta nuevo aviso, por cuanto su personal de médicos y enfermeros no pueden seguir trabajando sin que se les solucionen los problemas de calefacción y de iluminación interior de la dependencia, entre otras falencias.
La situación dejó sin asistencia médica cercana a miles de pobladores del DVN y de barrios de las inmediaciones como Santa Elena, Santa Marta, El Espejo y El 30, que ahora tendrán que desplazarse grandes distancias en busca de atención.
Como no podía ser de otro modo, el cierre causó mucho malestar y bronca entre los habitantes que se han visto afectados. Al respecto, el Grupo de Trabajo del DVN ha convocado a una reunión para evaluar el problema y definir los pasos a seguir.
El dirigente Víctor Alarcón manifestó que, lamentablemente, las autoridades del Ministerio de Salud de la Provincia y del Hospital, al igual que los funcionarios del Municipio, no han estado a la altura de las circunstancias, puesto que se les advirtió hace tiempo de los inconvenientes de la salita.
Indicó que, incluso, se le envió una carta documento al ministro de Salud Fabián Zgaib alertándolo de lo que pasaba en las instalaciones e intimándolo a tomar las medidas del caso para resolver las dificultades. Sin embargo, la nota ni siquiera ha sido contestada a hasta la fecha, por lo que el Grupo de Trabajo decidirá la estrategia a seguir frente al comportamiento del funcionario.
Por lo pronto, Alarcón dijo que se contactarán con la directora del Hospital, Claudia Muñoz, para pedirle explicaciones y para que dé respuestas al pedido de una solución inmediata a la situación.
Expresó, además, su descontento por la inacción del Municipio, cuyas autoridades están al tanto de las falencias del CAPS y no han realizado gestiones ni se han implicado en la búsqueda de superar los inconvenientes.