Se minimizaron así las críticas que se vienen dando entre los usuarios del servicio en cuanto a la desprolijidad y descuido con que se estaría trabajando en la actualidad. Los cuestionamientos llegan, incluso, a presuntos casos de choferes que fumarían mientras cumplen su labor.
“Se está hilando muy finito”, manifestaron las altas fuentes consultadas, las que recordaron que en mayo, cuando se incrementó la tarifa del sector, se evaluó el estado de las unidades y su grado de cumplimiento de las normas y requisitos de rigor.
“Los vehículos están en buen estado. De los más de 390 taxis que están funcionando en la actualidad, no más de 15 o 20 presentan algún tipo de inconveniente técnico y por ello no pueden trabajar y están en proceso de reparación”, enfatizaron. Desde la comuna se aseguró que siempre puede haber algún caso de habitáculo que despida mal olor o no luzca del todo agradable, pero se afirmó que los inspectores tarde o temprano los detectan y se les requiere a los choferes que efectúen las refacciones y cambios pertinentes ya que, en caso contrario, se los sancionará. “La estética de las unidades también se tiene en cuenta”, se expresó.