Aunque su salida del seleccionado no fue lo prolija que hubiera deseado, no guarda ningún rencor con su ex compañero Weber, técnico que lo cortó en el 2010 y recuerda hasta con nostalgia los inicios en ese conjunto de Daniel Castellani.
"Éramos todos jóvenes de 20 años con ganas de triunfar. Si hasta nos encargábamos de limpiar la cancha, para comenzar a entrenar, con un trapo mojado. No había nada en la selección cuando empezamos, Seúl 1988 quedó muy lejos para nosotros", describió en su paso por la Fiesta Nacional de la Actividad Física, como para resaltar los años perdidos tras la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos.
Al momento de recordar todo ese ciclo, agradeció la ausencia de redes sociales en la época, clave para no desviarse de ningún objetivo y seguir centrados en lo deportivo.
"Salíamos en la tapa de los diarios y revistas, pero no se compara ni un poco con lo que es hoy el tema de la repercusión. Para nosotros se trataba solamente de entrenar y competir, además de tener a un gran líder como Daniel (Castellani) que nos supo llevar", valoró.
De su maestro sacó lo mejor para la actual experiencia que le toca vivir en Untref vóley del partido de 3 de Febrero, llevando su experiencia y contagiando desafíos para sus jugadores.
"En este momento, la estructura del vóley argentino ha mejorado mucho, no tiene nada que ver nuestra época. Jamás hubiera imaginado que mi experiencia en el deporte me iba a llevar tan lejos", reconoció ante el auditorium local.
Fernández Miranda, 30 años después en Cipolletti
El ex medio scrum de Los Pumas e Hindú, donde actualmente dirige a la primera división del Elefante de la URBA, Nicolás Fernández Miranda, visitó la ciudad dos veces en una semana.
La vuelta del club de Don Torcuato a la región, después de 30 años, despertó nostalgia en el tres veces mundialista con la selección argentina que cumplió con la promesa a su amigo Tomás Solari cuando lo recibió en su casa siendo muy joven en aquella primera gira con la institución de toda su vida.
"Es una historia increíble con Tomy porque me tuvo en su casa en 1986, después él fue a jugar con nosotros a Hindú, donde se cansó de hacer tries y llegó a la selección, y volvimos la semana pasada a Marabunta", contó uno de los protagonistas del tercer puesto mundialista en el 2007.