El día del incidente, Anabel y sus hijos se encontraban en una casa aledaña, que pertenece a su padre. Aunque no hubo que lamentar víctimas, la mujer perdió todos sus bienes y la precaria construcción fue destruida por las llamas.
Ahora enfrentan el problema de que permanecen en la propiedad del padre, que también se vio afectada por la fuerza del fuego y presenta importantes grietas en las paredes. “Son casas viejas y hay peligro de derrumbe”, explicó Estela, una de las hermanas de Anabel.
Frente al riesgo de que se venga abajo alguna pared, el padre de la damnificada, de 76 años, está tratando de reunir los materiales para hacer una nueva construcción. Quienes puedan ayudarlos deben comunicarse al 155364926.