El gerente de CAFI, Marcelo Loyarte, pidió esta semana que haya "pragmatismo" en el debate con los funcionarios de gobierno, en una clara alusión al difícil escenario de la fruticultura y la cuenta regresiva que se acelera con la proximidad del nuevo año. Martín ya se reunió con el secretario de Agricultura de la Nación, Ricardo Negri, y sostuvo que Nación tiene "conciencia de que no se puede esperar dos meses para tomar decisiones", por lo que esperará que estén "a la altura de las circunstancias". Sin embargo, hasta ahora no se conocieron medidas concretas para las peras y las manzanas, más allá de las políticas generales para el agro, con mayor incidencia para los productores de cereales.
1200 millones de pesos demandarán las tareas logísticas de la cosecha.
A pesar del diagnóstico conjunto, los objetivos de los representantes rionegrinos serían distintos. La Provincia quiere avanzar en las gestiones de nuevos mercados, "o en recuperar los que se perdieron" con un fuerte trabajo de la Cancillería. La suba del dólar les devuelve competitividad a las frutas regionales y facilitaría, en parte, esa tarea. El gran obstáculo sería la sanidad (ver aparte).
Los empresarios buscan fondos para cubrir los gastos de la cosecha. Según afirmaron, el flujo de dinero necesario para cubrir los gastos y logística de la temporada es de 1200 millones de pesos que el sector no tiene, después de la peor temporada de la historia.
El temor a la carpocapsa
El ministro Marcelo Martín aseguró que uno de los desafíos conjuntos con Nación es la "necesidad de ajustar el rumbo con respecto al tema sanitario de la fruta". Tras la última cosecha, muchas chacras no se podaron ni curaron, lo que aumenta el riesgo de carpocapsa.