Después de más de tres días de búsqueda, apareció el joven policía ahogado en el canal principal de riego, pero ahora hay más interrogantes que antes.
A las 6:30 de la mañana de ayer, dos policías que estaban llegando al puesto de vigilancia de la calle Jujuy, en General Roca, divisaron un cuerpo flotando. Inmediatamente dieron aviso a los bomberos, quienes reconocieron a Enrique Emanuel Cuevas, el uniformado de 22 años desaparecido en Cipolletti el sábado. Lo llamativo fue que apareció con documentación personal, su billetera y su teléfono celular entre sus ropas, algo poco habitual en la gente que se tira al agua a refrescarse por sus propios medios.
Fueron más de 30 kilómetros los que recorrió el cuerpo después de sumergirse por única vez en el canal, en el paraje cipoleño de El 30, hasta el límite del ejido de Roca. En el operativo rescate trabajaron más de 50 personas, entre efectivos policiales y bomberos de las cuatro jurisdicciones que recorre el canal en esa zona del Alto Valle.
Según el director de Protección Civil de Cipolletti, Felipe Vallejo, el rastrillaje se hizo “palmo a palmo”, pero la visibilidad bajo el agua era sólo de 50 centímetros, lo que dificultó el avance de la tarea de los buzos. No obstante, se mostró sorprendido por la velocidad con la que la corriente se llevó el cuerpo de una ciudad a otra. Más teniendo en cuenta que los saltos en distintos tramos del canal hunden los cuerpos, incrementando las probabilidades de que queden enredados en elementos sumergidos por algún tiempo.
Tal como lo informó el comisario de la Unidad 31 de Roca, Rodolfo Erbín, el cuerpo no mostraba signos de violencia. Según el uniformado, “sólo presentaba raspaduras que, a simple vista, se presentan como propias del desplazamiento del cadáver por un canal que tiene tramos con importantes saltos de agua”.
Por su parte, el comisario Antonio Mandagaray, jefe de la Regional V, informó que en principio se trata de una muerte por asfixia por sumersión. Por otra parte, señaló que los dos amigos que estaban con Cuevas al momento de su desaparición “no dieron indicios de que se tratara de otra cosa que no fuera un accidente”.
No obstante, las fuerzas policiales de Cipolletti y de Roca se mostraron sorprendidos por la presencia de tarjetas de crédito, documentos y su celular personal en un bolsillo de la ropa de Cuevas. Elementos de los que, se supone, toda persona se despoja al momento de refrescarse en el agua. La versión original fue que Cuevas se tiró al canal, no que hubiese caído por accidente.
Inmediatamente después de encontrado, el cuerpo fue trasladado a la morgue roquense, donde el padre, la madre y el hermano del policía reconocieron primero los documentos y luego el cadáver del fallecido. La autopsia revelará, en las próximas horas, detalles como el posible consumo de alcohol o estupefaciente para definir una hipótesis sobre lo ocurrido.
"Solo presentaba raspaduras que, a simple vista, se presentan como propias del desplazamiento por un canal que tiene saltos”.Rodolfo Erbín. Comisario de Roca