La transición de gobierno lleva 145 días repletos de gestos políticamente correctos, algunas críticas, pero con pocas definiciones. Es que el intendente actual, Abel Baratti, y su sucesor, Aníbal Tortoriello, hablan de todo menos de plata. El empresario que asumirá el 10 de diciembre comenzó a perder la paciencia y esta semana reclamó datos concretos sobre el déficit del Municipio y el presupuesto 2016. “No voy a ser su psicólogo. Le atiendo el teléfono y nos reunimos cada 15 días, me parece que está más que bien”, le replicó Baratti.
La oficialización del rojo en las cuentas públicas volvió a calentar la extensa transición, que comenzó el 4 de mayo tras la aplastante victoria de Tortoriello sobre Baratti. El futuro jefe comunal advirtió que hasta agosto se gastaron $21 millones más que los que se recaudaron.
Lo que no está claro es si el déficit es real o en Hacienda se computaron como obligaciones económicas obras pagadas, pero aún no cobradas a los vecinos. “No sabemos si se puede revertir de acá a diciembre o si se va a ampliar”, cuestionó Tortoriello en FM Confluencia. Baratti había asegurado ante los mismos micrófonos que la transición venía sin problemas y que hay “una orden” a todos los funcionarios para que brinden información.
Tortoriello fundamentó los reclamos de datos en la preocupación por un informe oficial sobre las cuentas municipales. “Si va a haber semejante déficit, tenemos que prepararnos para tener menos recursos para obras”, sostuvo.
Tras la denuncia sobre el rojo económico, a nivel oficial no hubo detalles ni desmentidas.
Psicólogo
Los detalles que reciben Tortoriello y su equipo no abordan los temas más calientes y esto generó un nuevo cortocircuito. “A nivel personal nos tratamos bien. Nos llevamos bien. Lo que no hemos podido es trabajar juntos los temas que son de nuestro interés, principalmente desde lo económico, cómo están las cuentas del Municipio y el presupuesto”, disparó el empresario.
En tanto, Baratti advirtió que la cooperación tiene límites: “Tortoriello está muy ansioso. No sé qué más quiere que le conteste”.
La polémica tiene relación con el extenso período de transición. Tortoriello ya tiene casi todo su equipo de gobierno definido y comenzó a mantener reuniones de trabajo con funcionarios provinciales para discutir obras e inversiones, casi como si estuviese en funciones. Baratti dejó claro que no abandonará la gestión antes de tiempo. “Vivimos abriéndoles la puerta, pero de ahí a estar todos los días atendiéndolos no se puede. Hay trabajos que tenemos que seguir haciendo. Y, si no saben, cuando asuman podrán aprender”, manifestó.
Los temas económicos de la comuna, por ahora, son los que marcan la frontera entre la administración actual y la que eligieron los vecinos para los próximos años.