Más allá de aquella caída, Aguilera tiene buenas sensaciones de lo hecho en aquella oportunidad y se tiene mucha fe para modificar la tendencia de los jueces.
El reto fue planteado como el plato fuerte de la programación, a 8 rounds y en la categoría de los medianos.
Abocado de lleno a los entrenamientos finales, Coraje se refugió en los consejos de su padre, quien tomó la posta de entrenador y lleva adelante las rutinas.
Será el 22º capítulo como profesional del púgil local, que tiene la intención de viajar el martes para instalarse y seguir entrenando durante las jornadas previas.
Para ello, todavía se encuentra trabajando en el armado del presupuesto para no sufrir ningún sobresalto de último momento.