Controlarán seguridad y vías de escape de boliches

El Municipio pedirá apoyo a Bomberos para inspeccionar locales.

Desde el Municipio se estudia el inicio de una campaña para controlar las condiciones de seguridad principalmente en los grandes locales comerciales y de diversión nocturna y ratificar que se cumplan los compromisos en la materia asumidos oportunamente.
La propuesta que se baraja busca involucrar al área de Comercio, a Protección Civil y, de ser posible, también a los Bomberos, ya que comparten responsabilidades en cuanto al bienestar de la población.
Según explicaron funcionarios de la comuna, se trata de coordinar acciones para la supervisión de supermercados, centros de esparcimiento nocturnos y otros lugares cerrados en que puedan darse concentraciones de público.
A las autoridades les preocupa que en los establecimientos a visitar no se apliquen al pie de la letra las pautas previstas en las memorias descriptivas sobre seguridad, tanto en aspectos tan primarios como la existencia de matafuegos como en la presencia de puertas de escape que, por ejemplo, no estén obstaculizadas por cualquier cosa que pueda dificultar la salida de los presentes. En muchos locales cipoleños no hay puertas de emergencia, sino que simplemente el acceso principal está señalizado con letreros y luces. Otros locales nocturnos, en tanto, tienen marcadas como vías de escape las puertas que conducen a los pasillos por los que ingresan empleados y proveedores. Los inspectores municipales desarrollan habitualmente controles en los temas de su competencia, pero para asuntos técnicos más específicos requieren de la colaboración de áreas como Protección Civil y, sobre todo, de los Bomberos para que se confirmen los pormenores de la seguridad en todos sus alcances.
No se descarta extender también los renovados y más rigurosos controles a los galpones y frigoríficos que entran en la jurisdicción fiscalizadora de la comuna, pese a que todos los años, antes del inicio de la temporada de cosecha, se exige su cumplimiento y se revisan las instalaciones. En este caso, se aprovecharía igualmente de los aportes específicos de cada área.
La reglamentación varía según el rubro de los comercios, por lo que los operativos deberían acordarse por segmentos. Es que los riesgos de la actividad en los frigoríficos radica especialmente en la posibilidad de incidentes por la entrada y salida de vehículos o por escape de gases de las maquinarias que utilizan. En locales nocturnos, en tanto, el foco de los controles será el cumplimiento de medidas de seguridad internas ante posibles incendios u otros accidentes.
También se incluiría en la alternativa a las dependencias de los geriátricos, donde las personas atendidas, por su edad o por enfermedades, son particularmente vulnerables en caso de eventuales siniestros. En todos los casos, la prevención es el objetivo central y la celeridad de una evacuación exitosa, la herramienta clave final para garantizar que no existan situaciones que lamentar. En la ciudad hay un antecedente grave: el incendio fatal en un geriátrico que utilizaba caloventores eléctricos sin tener conexiones adecuadas. La víctima fue un anciano que vivía en el lugar.