Por otro lado, los empleados del Sanatorio Allen aguardan la resolución de la negociación del alquiler del centro asistencial por parte del Sindicato de la Fruta. Sin embargo, las tratativas con los dueños de la entidad se dilatan y los trabajadores, que mantienen ocupado el edificio, aseguraron que se movilizarán a los puestos de trabajo de los médicos.
Aseguró que son pocas las áreas que, efectivamente, no tienen prestación médica.
Sin referirse a las causas y posibles soluciones del conflicto salarial de los trabajadores, el director del hospital de Cipolletti se refirió al estado de situación en el nosocomio. Daniel Bergero destacó que «lo único que no se hace es la atención de consultorios, que es la visita que la gente hace una vez por año para hacerse un chequeo». Las cirugías, en tanto «también se efectúan salvo las que no son graves y pueden esperar».
Bergero manifestó que «todos los programas, como vacunación, de controles a embarazadas y demás se efectúa» con normalidad a pesar de la retención de servicios que los profesionales y no profesionales del hospital mantendrán, al menos, hasta el martes.
Por otro lado, el director del hospital hizo referencia a la falta de recursos humanos, tras nuevas renuncias de profesionales. «Sólo tenemos dos pediatras, hay pocos generalistas (ocho para 15 centros periféricos) y necesitamos al menos un médico terapista y un cirujano».
Bergero entendió que «no es hay un paro» y la mayoría de las tareas diarias del nosocomio «se cumplen». Entonces, para la comunidad, «la falta de médicos se siente más que la medida de fuerza» del personal.
El referente hospitalario expresó que «para alguno de los faltantes hay propuestas» de incorporaciones.