Sólo un testigo se presentó ayer a la segunda audiencia por el crimen del odontólogo Héctor Parlanti. El hombre es un recolector de residuos, que recordó como se detuvieron para auxiliar al vecino de Cinco Saltos pero que prefirió esperar la llegada de su esposa. La mujer había abandonado el lugar en busca de una gomería o algún familiar para cambiar uno de los neumáticos reventados.
De esta forma, se confirmaron los dichos del acusado sobre su modus operandi para asaltar a circunstanciales automovilistas.
Hoy proseguirá el juicio con más testigos. En tanto, mañana se desarrollarían los alegatos.