Atacó a una familia en la zona del tercer puente. El STJ se pronunció en consonancia con la Cámara Segunda, que le impuso 4 años y medio de prisión.
El Superior Tribunal de Justicia de la provincia (STJ) confirmó una condena de cuatro años y medio para un motochorro que intentó asaltar a un matrimonio en la zona del tercer puente. De esta forma, Walter Alejandro Mora deberá cumplir la pena impuesta por los integrantes de la Cámara Segunda en lo Criminal de Cipolletti.
El fallo se derivó de la presentación de una casación por parte del defensor público, que puso en duda el valor de la prueba en contra del acusado y restó valor a los testimonios de las víctimas.
Para el STJ, fueron fundamentales los aportes de la familia asaltada, que se movilizaba en bicicleta junto a tres niños. En sus testimonios, contaron como Mora, quien manejaba la moto, incitaba a su cómplice para que les disparara con un revólver. De todos modos, la mujer se defendió y les arrojó un equipo de mate mientras los menores empezaron a tirarles piedras. La acción combinada del grupo familiar provocó la huida de los motochorros aunque uno de ellos, Mora, fue interceptado por la Policía.
“Claras y coherentes”
A la hora de valorar las declaraciones de las víctimas, el juez Enrique Mansilla resaltó que “las deposiciones han sido claras y coherentes, sin contradicciones ni interés espurio, además de que resultan concordantes sobre los puntos esenciales: haber observado el arma de fuego y escuchado los disparos”.
Finalmente, Mansilla declaró “mal concedido el recurso interpuesto por la Defensa pública a favor de Walter Alejandro Mora, en virtud de que resulta más adecuado a una correcta administración de justicia negar la instancia de aquellos remedios que manifiestamente no pueden prosperar y concluir en el menor tiempo posible con la situación de incertidumbre que todo proceso penal abierto conlleva”.
El fallo judicial se dio a conocer el jueves.
Resistencia
Le revoleó el equipo de mate
El hecho que sufrió el matrimonio cipoleño fue muy violento y no tuvo un desenlace trágico por circunstancias fortuitas. “A. se tiró de la bicicleta al mismo tiempo que el acompañante bajó de la moto, este sacó un arma tipo revólver y A. comenzó a revolear el equipo de mate para amenazar o asestar un golpe, cuando escuchó disparos. Su acción ocasionó que Mora cayera de la moto y se alejara de ella porque los integrantes de la familia comenzaron a arrojarle piedras”, se puntualizó en la sentencia en relación a la resistencia exhibida por la mujer (A).