Una de las tantas causas penales por estafas con autos en Cipolletti llegó al Tribunal Oral Federal de General Roca y a pesar de que el vendedor fue encontrado culpable, no irá a la cárcel porque se le impuso una pena de tipo condicional. El condenado es Pablo Montecino, quien cerró un negocio redondo con un Peugeot 206 robado en el partido bonaerense de La Matanza. Sin embargo, el engaño quedó al descubierto en muy poco tiempo y la policía neuquina comprobó que el vehículo tenía un pedido de secuestro de otra provincia y, además, que toda la documentación entregada al comprador era apócrifa.
Días atrás, se llevó a cabo un juicio abreviado luego de que Montecino reconoció su culpabilidad en el hecho cometido el 2 de agosto de 2008, cuando se concretó la operación de compraventa y él recibió una suma cercana a los 30 mil pesos en efectivo, según se consigna en la sentencia condenatoria.
La víctima de la estafa se interesó por el auto porque vio un aviso en el diario y decidió trasladarse hasta Cipolletti, a un domicilio ubicado sobre calle Ecuador al 1200. Lejos de dudar, el comprador recibió muy contento el título del automotor, la cédula y los formularios 02, 08 y 12.
Los dolores de cabeza empezaron a la hora de la transferencia en el Registro de la Propiedad Automotor 2 de Neuquén, que pudo establecer varias irregularidades: tanto el título de propiedad de automotor como la cédula de identificación del Peugeot registraban una denuncia por robo en abril de 2008. Frente a esta situación, la Policía secuestró el auto, que registraba una solicitud de secuestro de la dependencia policial Noroeste 2 de La Matanza.
Entre otras medidas de prueba, se verificaron las firmas que figuraban en los formularios y el título de propiedad y desde un registro de la propiedad automotor se informó que desconocían a la persona que figuraba en la documentación. En una audiencia previa llevada a cabo en febrero, Montecino -quien fue acusado varias veces por maniobras similares- confirmó que la documentación apócrifa le pertenecía.
3 años de prisión condicional le impusieron a Pablo Montecino.
Una megacausa que no avanzó
La familia Montecino estuvo en más de una oportunidad envuelta en escándalos por supuestas estafas con autos robados. Cuando la Policía neuquina desbarató la banda de narcos encabezada por el fallecido Héctor Montecino, también fueron secuestrados varios vehículos. De igual modo, la Brigada de Investigaciones de Cipolletti y la Policía Federal llevaron adelante múltiples procedimientos en autoparques ligados a los Montecino.
Una de las causas más importantes que recayeron en el juzgado a cargo de Santiago Márquez Gauna y que incluyó el secuestro de valiosos autos y camionetas, quedó en la nada luego de que una de las cámaras criminales de Cipolletti anulara toda la investigación y le pidiera al magistrado una serie de nuevas pesquisas. En los procedimientos que había ordenado el juez fueron secuestrados 35 vehículos y, según la instrucción, quería probarse la existencia de una megabanda dedicada a la comercialización de autos y camionetas robadas.