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Un comerciante cipoleño denunció a la empresa Edersa por un mal trabajo de los operarios que derivó en la rotura de varios equipos. Tras un arduo proceso judicial el juez ordenó un resarcimiento de más de $100 mil.
Se trata de un fallo de primera instancia del fuero Civil de Cipolletti que hizo lugar a la demanda por daños y perjuicios que interpuso el propietario de una confitería céntrica y condenó a la Empresa de Energía de Río Negro S.A a resarcirlo por la suma de 102.410 pesos más intereses. El comerciante reclamó la reparación de un aire acondicionado, heladeras y freezers.
Según informaron, el comerciante consignó en la demanda civil que un grupo de operarios de la empresa Edersa se presentaron en su local para hacer un recambio del medidor. Horas después se produjo una fuerte suba de tensión en la instalación eléctrica que derivó en la quema de varios aparatos lo que obligó a desalojar a los clientes del lugar. Por tales motivos dejó tener cerrado el local por el lapso de tres días.
Al día siguiente el comerciante contrató a un oficial electricista y a una escribana. El especialista consignó en el acta de la notaria que “el comercio permanecía aún sin luz y que al instalar Edersa el nuevo medidor, lo hicieron con una bajada de 4mm, cuando mínimamente debió ser de 10mm -por el alto consumo del local- y que Edersa debió usar cables preensamblados y no cables comunes”.
También el propietario de la confitería probó con testigos que Edersa había realizado tareas en el medidor y que luego debió cerrar el local por falta de electricidad.
Reclamó que se quemaron tres llaves térmicas y tres disyuntores, un aire acondicionado, un reloj de personal, un equipo de audio, un televisor tipo plasma, una tickeadora fiscal, una máquina de café express con molinillo, tres bombas esféricas de ¾, una notebook, cámaras de vigilancia y sensores de movimiento; además de las once heladeras y cinco freezeres.