Durante los alegatos, el fiscal José Rodríguez Chazarreta valoró los dichos "espontáneos" de la víctima, que años después y durante una clase de educación sexual se quebró y contó que su abuelo había abusado de ella cuando era niña. Enterada la madre, presentó una denuncia.
La parte acusadora también se encargó de rescatar el testimonio de la mamá de la víctima, que vivió una situación similar con su papá y del otro nieto, que aseguró no querer ver más a su abuelo porque "lo maltrataba".
Sobre el testimonio brindado por la denunciante, el fiscal recordó que "sostuvo que su padre era de carácter fuerte. Llama la atención en su relato cuando explica que la menor no quería dormir sola y se encerraba con llave. Comenta en forma llamativa la testigo, da declaraciones confusas. Es un indicio de miedo de lo que había vivido la menor en aquellos años, cuando la menor se da cuenta de la violencia que había sufrido de su abuelo, al quedarse sola con él".